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Lunes, 11 de noviembre de 2019 | Año XIX | No: 6922 | CEO: Francisco J. Siller | Dirección General: Rocio Castellanos Rodríguez

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updated 12:55 AM CST, Nov 12, 2019
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Inseguridad a la orden del día

Paco SillerFrancisco J. Siller

Que más se necesita para que Andrés Manuel López Obrador entienda que su política de abrazos y no balazos ha fracasado. Que el crimen organizado le está ganando el paso. Que la impunidad con que operan en territorio nacional es evidente. Que no puede seguir culpando a los gobiernos del PAN y del PRI, tratando de eludir la responsabilidad de lo que ocurre en el país.

Sabemos que el presidente no escucha, que es intolerante a la crítica. Pero alguien debe hacerle entender que su estrategia de seguridad va por un camino equivocado y Alfonso Durazo, desde su falta de preparación para encabezar el gabinete de seguridad, no es la persona adecuada.

López Obrador no necesita de paleros que le den por su lado y que le aplaudan cada vez que toma medidas equivocadas. Debe rodearse de la gente idónea, que lo obliguen a poner los pies sobre la tierra, que le informen veraz y puntualmente, que no le endulcen el oido para conservar la chamba.

Nuestro presidente se desenvuelve en un entorno feudal, donde él es el Rey, donde su palabra es ley. Su opinión es la que impera aún cuando sus errores puedan llevarlo a la ruina. Vive pensando en su legado para México, convencido que la llamada Cuarta Transformación lo hará pasar a la historia por encima de JuárezMadero y Cárdenas.

Sus deformaciones religiosas le impiden tomar las decisiones correctas. Piensa que el pueblo bueno y sabio, hará eco de sus palabras. Que su predica diaria –desde el púlpito mañanero–, convencerá a los criminales a tomar el camino del bien. Que madres y abuelas, pongan orden en su familia, con regaños y uno que otro zape.

Una de sus principales promesas de campaña fue el combate a la inseguridad, tema que se ha convertido en una piedra en el zapato para su incipiente gobierno. Su primer año en Palacio Nacional ha sido el más violento de los últimos cuatro sexenios. Siempre tiene a quien culpar, y hoy es su responsabilidad, por no lo reconoce.

Piensa que cualquier pequeña reducción en las mediciones mensuales, debe celebrarse y como maldición pasan cosas como las ocurridas en Culiacán y ahora con el artero asesinato de tres mujeres y seis niños integrantes de la familia Lebaron. Confunde la mano dura y la tolerancia cero, con su amor por el prójimo.

No quiere ver que el crimen organizado que se concentra en la zona centro y norte del país es más poderoso que su Cuarta Transformación. Que está en riesgo de convertirse en el fracaso más sonado en la historia moderna de México.Tiene que actuar con paso firme y rápido, si no quiere que la situación que vivimos se le vaya de las manos.

Además debe comportarse a la altura, olvidar que ya no es un candidato en campaña. Es el Presidente de la Republica –o de México, como a él le gusta– y comportarse como un Jefe de Estado y actuar sin la demagogia característica de las campañas políticas y reconocer que no todo lo que dice tiene sustento, ni es verdadero, ni valedero.

Al cumplir un año de gobierno, se habrán contabilizado más de 26 mil muertos en actos violentos y de acuerdo a las estadísticas, en este año se registraron más de 10 masacres en las que el crimen organizado (carteles) han participado, en especial en los estados de VeracruzMichoacánGuerreroMorelosTamaulipasSinaloa y Sonora.

Así que su promesa de abatir los índices de inseguridad y su nueva estrategia amorosa, de nada ha aportado. Como tampoco su postura de atacar del mismo modo al expresidente Calderón por haber iniciado la guerra contra el narco. Fracaso sonado ha sido su filosofía de amor y paz.

 Aún cuando él no lo piense, esta arriesgando su capital político y eso va de la mano con los niveles de inseguridad en los que vive la población en gran parte del país. No es lo mismo enterarse por los medios de comunicación de las casi 100 muertes al día, que ver y atestiguar el asesinato de un vecino, de un familiar.

Cada hora ocurren en México cinco muertes violentas y es que la criminalidad esta desatada. Sin el contrapeso del Ejército enfrentándolos, bandas y carteles actúan con impunidad, mientras el gobierno va tras exfuncionarios de la pasada administración y está ocupada con sus programas sociales buscando el voto para el 2020.

Nada ocurrirá mientras siga pensando en conservadoresreaccionarios y sus enemigos de la prensa…

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