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El semaforo naranja

ALEJANDRO ÁLVAREZ MANILLA

Difícil inicio al regreso de la normalidad en México aun con crecimiento de la pandemia.
El entorno social económico y político de México se complica día a día. Los frentes abiertos sin solución acrecientan el hartazgo y la incredulidad de la ciudadanía. Puesto que mientras se nos hace llamado a la cordura y solidaridad para protegernos frente al virus de la pandemia, vemos como el líder máximo del país no usa cubrebocas y alienta a reanudar actividades. En tanto que las estadísticas del vocero de Salud no ceden, los contagios y las defunciones están en aumento. Solo se reducen el fin de semana y repuntan los miércoles.
Con este semáforo naranja, que solo es en el imaginario pandémico, se dio luz verde a la actividad en la Ciudad de México, la zona afectada por el contagio del COVID-19, pero no así en el Estado de México, que sin respuesta sigue sin liberar movilidad, pese a ser integrante de la Coordinación Metropolitana. Con los dos municipios más poblados de Latinoamérica y colindantes a la capital del país, tendrá problemas por el traslado de sus habitantes que muchos de ellos laboran en la Ciudad de México. Lo que aumentara la desorganización entre las autoridades, que afecta socialmente.
En materia económica, es lógico tres meses de inactividad productiva, miles de comercios y empresas, así como pequeños negocios y, algunos familiares fueron afectados. Ante la inacción del gobierno, que no ha otorgado créditos o financiamientos reales que ayuden a retomar el rumbo. Y mucho menos excepciones fiscales o condonación de impuestos, ante una economía informal de la que dependen más de la mitad de los mexicanos. A esto, el aumento del 100% al servicio del consumo de energía eléctrica, que dañan a actividades productivas y afectan el gasto familiar.
En lo político, hay pendientes sin resolver, como, los gobernadores del Partido Acción Nacional, que se ungen como defensores de la ciudadanía, y tiene a sus gobernados hundidos en la inseguridad a causa de la violencia criminal, y las arbitrariedades que comenten al ayudar a sus cercanos “como siempre” en dar apoyos económicos para salir de la crisis económica local. Además generar el encono para que en Tamaulipas se sancione a la Comisión Federal de Electricidad, por ser una industria contaminante. O bien el tener paralizada la actividad legislativa, solo hay esporádicas declaraciones que ponen más leña al fuego.
Y, lo que no se había conocido en México, un General brigadier diplomado del estado Mayor Guillermo Lira Hernández fue secuestrado en Puebla. En antaño hubo un gobernante secuestrado por la guerrilla del profesor Lucio Cabañas, pero no un militar, que se da en estos tiempos modernos.
Así con estas complicaciones inicio la reactivación de esta “Nueva Anormalidad” generada por la pandemia.

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