Miércoles, 29 de enero de 2020 | Año XIX | No: 7000 | CEO: Francisco J. Siller | Dirección General: Rocio Castellanos Rodríguez

Log in
eszh-CNenfrdeitjaptru

Recordando los daños del sismo

Magistrado Élfego Bautista Pardo

Elfego Bautista PardoMás de dieciocho meses han transcurrido desde el temblor que azotó nuestro país el diecinueve de septiembre de dos mil diecisiete, el cual provocó graves daños materiales y pérdidas humanas, sobre todo en la zona centro, y nos hizo retomar consciencia de lo vulnerable que es esta ciudad capital frente a movimientos telúricos y la necesidad de emprender acciones de prevención en la construcción y mantenimiento de inmuebles.

En la ciudad de México las vidas perdidas fueron más de doscientas, aproximadamente sesenta edificios se derrumbaron, al menos cincuenta y tres mil quinientas seis viviendas fueron demolidas porque sufrieron daño irreparable, y cuarenta y seis mil setecientas setenta y nueve viviendas quedaron con riesgo de colapso. De esos números, sumados al de viviendas con alto riesgo para rehabilitación, se infiere que miles de familias sin hogar necesitan de un gran esfuerzo social y gubernamental a fin de apoyarlas.

El saber bien que vivimos en zona altamente sísmica y tantos daños sufridos, hizo y hace inevitable pensar que hubo negligencia en materia de prevención y carencia de sentido de responsabilidad de particulares al decidir y las autoridades aceptar, construir sin planeación y sin estudios correctos de mecánica de suelos obligatorios, más en zonas altamente sísmicas, y emplear materiales de baja calidad, lo que llevó incluso a demandas contra inmobiliarias, constructoras y promotores de vivienda, por delitos como fraude y, en algunos casos, homicidio culposo.

A consecuencia de esas trágicas y costosas experiencias se creó la Ley para la Reconstrucción, a fin de garantizar el pleno ejercicio de los derechos de las personas que resultaran afectadas por sismos, y establecer las acciones que permitan la reparación del daño y garantizar su acceso a vivienda digna, segura, asequible; contribuir a su recuperación económica, garantizar la restitución de servicios y espacios públicos, reparar o rehabilitar el Patrimonio Cultural e Histórico dañado, garantizar el acceso equitativo a los recursos y restituir las condiciones de vida preexistentes.

Paralelamente se optó por hacer más rigurosa la legislación en materia de normas de construcción y reformar el Reglamento de Construcciones de la Ciudad de México y las Normas Técnicas Complementarias para la Revisión de la Seguridad Estructural de las Edificaciones, e incluir el concepto de evaluación de seguridad estructural y el de rehabilitación, el primero para identificar daños, jerarquizar el nivel de vulnerabilidad de elementos estructurales y no estructurales y determinar el nivel de seguridad de las edificaciones; el segundo para recuperar las condiciones originales o mejorar el comportamiento de elementos y sistemas estructurales para que la edificación cumpla los requisitos de seguridad contra colapso y delimitación de daños.

Para la reconstrucción, reparación y, en su caso, rehabilitación de inmuebles dañados y la recuperación de espacios públicos, son indispensables los dictámenes de seguridad estructural, los que se han realizado en la ciudad y han llevado a identificar la gravedad de daños e incluso propiciado la reubicación de espacios de servicio público.

Ejemplo de lo anterior es el inmueble ubicado en Fray Servando número 32, propiedad del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, que hasta el día del sismo fue asiento de juzgados civiles y familiares de oralidad, desocupado por acertada orden del entonces presidente del pleno, Magistrado Álvaro Augusto Pérez Juárez, tras el dictamen elaborado por la Universidad Nacional Autónoma de México, y también decidió reubicar los órganos jurisdiccionales que alojaba.

A más de año y medio del sismo y pese a los mecanismos legales y la aparente voluntad de los gobernantes para apoyar a los damnificados, aún hay mucho trabajo por hacer para garantizar sus derechos, recuperar la ciudad y, sobre todo, adoptar acciones a fin de que sea prioritaria la prevención de daños por esos fenómenos, como los que vivimos en la misma fecha en los años mil novecientos ochenta y cinco y mil novecientos diecisiete, inolvidables por su trágica estela de daños en lo moral y lo material.

Así es el Derecho.

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.

Reportajes

Migrantes a la espera de visa humanitaria en Chiapas

Por Norberto Gutiérrez

«¿Tú crees que yo tenga oportunidad aquí?», es la pregunta que un profesor haitiano hace...

Benito Juárez, siempre vigente en la defensa y soberanía nacional

Por Martha Cruz Rodríguez

*Palacio Nacional conserva objetos personales de su familia México, 19 Mar .- A 213 años de...

CJNG desplaza al Cártel de Sinaloa

Por Mesa de Redacción

  México.- Con presencia en 22 de las 32 entidades federativas, el Cártel Jalisco Nueva Generación...

Helados "Mi Juanita" deleitan el paladar de famosos como Gene Simmons

Por Elizabeth Escobar Lima

México.- “Mi Juanita” es una exitosa nevería que por tres generaciones ha deleitado el paladar...

El maltrecho PRI, ¿rumbo al autoexterminio?

Por Mesa de Redacción

México.- La noche del dos de julio del año 2000, cuando los foxistas y la...

Mercado Hidalgo Tijuana muestra esencia mexicana a visitantes de EUA

Por Martha Alicia Reyes. Corresponsal

Tijuana.- La esencia mexicana, a través de la gastronomía, el arte y la cultura, es...

Barberías clásicas vs Barberías modernas (Barber shop)

Por Alicia Fernanda Pacheco Guerrero

México.- Al escuchar la palabra barbería, seguramente viene a tu mente la imagen de un...

Lo oscuro de la Luz del Mundo

Por Agustín Lozano

México, 8 Jun .- Lo que empezó como una donación o un simple regalo del...

Inhalantes, ritual de consumo en la calle

Por Ernesto Álvarez

México.- En la Ciudad de México la población en situación de calle de drogodependientes suele...