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Once años al servicio de la verdad

Miércoles, 23 de mayo de 2012 | Año XI | Número: 4194
Directora General: Rocío Castellanos Rodríguez
Desastre en Fukushima, como Chernobil

Desastre en Fukushima, como Chernobil

Nota de INFOMX/Agencias

TOKIO.- La Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial de Japón anunció el martes que ha elevado el nivel de crisis de la central nuclear Fukushima Uno de 5 a 7. El organismo tomó la decisión el lunes, y afirma que las dañadas instalaciones han estado emitiendo una enorme cantidad de sustancias radiactivas que suponen una amenaza para la salud humana y el... Leer Más

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Yarrington comparece en EU para enfrentar acusación

El exgobernador tamaulipeco, Tomas Yarrington será expulsado del PRI.El exgobernador tamaulipeco, Tomas Yarrington será expulsado del PRI.El exgobernador priísta de Tamaulipas Tomas Yarrington fue presentado ante autoridades judiciales de los Estados Unidos y es interrogado por lavado de dinero proveniente del narcotráfico en la comra de propiedades.

Fuentes de la Procuraduría General de la República confirmaron este medio día que el exmandatario tamaulipeco fue presentado a declarar sobre la propiedad de un lujoso condominio y un rancho en el Estado de Texas

El Fiscal de Texas asegura contar con pruebas de que Yarrington recibió millones de dólares del Cartel del Golfo y que invirió gran parte de ellos en la adquisición de propiedades en los Estados Unidos, sin embargo el abogado del exfuncionario mexicano sostiene que no posee inversiones inmobiliarias y es inocente de las acusaciones.

Por lo pronto, la fiscalía presentó acciones civiles para decomisar dos propiedades, un condominio en Isla del Padre y otra en San Antonio, donde se afirma que Yarrington posee un rancho de 45 hectáreas y que fueron compradas con dinero de la droga.

En Houston, el abogado Joel Androphy nego que su cliente tenga alguna relación con las propiedades y aseguró que los fiscales están tratando de usar el caso para "beneficio personal". Las declaraciones surgieron luego que Yarrington compareciera ante las autoridades.

Si bien es cierto que no se ha iniciado un cargo penal, esto puede ocurrir en las próximas horas y por lo pronto el exfuncionario mexicano no puede abandonar el estado de Texas.

Ante este escándalo y la acusación civil presentada por la fiscalía de Texas en contra del exgobernador Tomás Yarrington, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) reiteró ante la opinión pública su posición en el sentido que debe afrontar su responsabilidad individual ante la justicia del país que lo acusa.

El PRI exhorta al señor Yarrington para que coopere plenamente con las autoridades competentes a fin de que se esclarezcan los hechos que se imputan.

EL Presidente del Comité Ejecutivo Nacional ha solicitado a la Comisión Nacional de Justicia Partidaria que sesione a la brevedad a efecto de proceder, de conformidad con los Estatutos y los reglamentos partidarios, a la suspensión inmediata de la militancia del señor Yarrington, en tanto la Corte que lo juzga determina de manera definitiva su situación jurídica.

El PRI no solapa, bajo ningún concepto, impunidades. Donde se compruebe que ha habido faltas a la ley, ésta debe aplicarse con todo rigor.

Lidia Lavin: Moda 100% mexicana

Con una nueva dimensión e incorporando expresiones de la cultura popular es como Lydia Lavín ha encontrado su lugar convirtiéndose en lo más mexicano dentro de la moda actual.Con una nueva dimensión e incorporando expresiones de la cultura popular es como Lydia Lavín ha encontrado su lugar convirtiéndose en lo más mexicano dentro de la moda actual.A Lydia su amor por la moda la acompaña desde su infancia. “Lo que me llevo a ser diseñadora fue sin duda el ambiente familiar. Mi papá tenía una fábrica de tejido de punto cuando yo era chiquita, me encantaba ir, jugar con los recortes e inventar cosas. Él hacia ropa de dama muy tradicional, poco a poco creció la línea y se convirtió en ropa de moda. Siempre ideaba combinaciones y a los 16 años me pidió que empezara a diseñar”.

Graduada de la carrera de Diseño Grafico y Diseño Textil por la ibero, realizo una maestría en estudios del arte para prepararse y aceptar el reto.

Eventualmente la fábrica de su padre cerró por cuestiones de salud  y ella no pudo continuar con ella a su corta edad, pero el sueño no terminaría ahí pues “Como todos los diseñadores yo tenía la ilusión de hacer mi propia marca” dice. “Empecé dando asesorías a diferentes empresas para armar las marcas de diferentes tiendas departamentales y de autoservicio; hace 5 años me dije: ya es momento de hacer mi propia marca, aprendí bastante y empecé a hacer lo que yo quería”.

Con 30 años como académica de la Ibero que la respaldan, Lydia ha trabajado en compañía del Instituto Indigenista con diversos artesanos y ha presentado sus colecciones a nivel internacional.

Ya con su propia marca y mucho trabajo, la internacionalización llego para ella. “Después de presentar mis desfiles empezó a llegar gente que quería vender en Australia y en Houston; me invitaron a hacer desfiles en diferentes lugares y ahora empezaremos a vender en algunas boutiques en España. Debo admitir que el producto ha ayudado mucho porque refleja a México; en el mundo nos ven con muy buenos ojos, les gusta el color y lo que hacemos”.

Pero no todo ha sido fácil y mucho menos su aceptación dentro del mercado mexicano “Lo más difícil es que la gente no se sienta disfrazada, vencer el temor de usar un bordado o rebozo. Al principio me decían: quítale, hazlo mas chiquito. Gracias a la internacionalización y a que han visto que no es disfrazarse sino portar un recuerdo de lo que es México, la gente ya se atreve”.

También está “la cuestión de tener confianza en que tu propio público va a saber valorar lo tuyo y no será malinchista, es el colmo que no pueda vender dentro de mi propio mercado, a mi gente y sí a nivel internacional.”

Lydia sabe que es importante darse a conocer en su propio país y su relación con los medios de comunicación, de la cual se encarga su publirrelacionista, “él está constantemente recibiendo invitaciones a entrevistas o promoviendo que aparezca la marca. Los medios me conocen desde hace tiempo por mi trabajo académico y con otras marcas, y ahora hay cierta fidelidad con algunos”.

Dentro del mercado fue mejor recibida por las generaciones jóvenes “yo empecé la línea pensando en una dama más madura, sin embargo la línea fue recibida por los jóvenes, por lo que los diseños se modificaron. Yo siento que esta generación esta mas conectada y abierta a defender a México”.

Dentro d esta industria ha sido un reto mantenerse dentro así como lo fue llegar “es difícil por lo prejuicios y porque debes tener contactos; pero también lo que no te cuesta a veces no lo valoras, y cuando lo vas logrando hay una satisfacción padrísima”.

Como todo diseñador Lydia encontró su sello en el rebozo pues dice “Es por el uso que le da la mujer para tantas cosas, es una prenda muy simbólica.” Pero que también se encuentra en sus raíces, “para mí ha sido muy emblemático, la historia que tengo con los textiles indígenas viene de mis abuelas; una de ellas era española y al vivir en los Altos de Chiapas tuvo contacto con la gente de esa zona y siempre estuvieron presentes; por otro lado el rebozo ayudo a mi otra abuela a escaparse de la revolución bajo este. Mi abuelo era abogado del gobierno y lo perseguían, por lo que ambos huyeron de Guanajuato para poder casarse”. Rebozo que aún conserva y ha sido inspiración para ella.

Durante una época como académica dio clases de textil tradicional mexicano, vinculándose a personas como la Dr. Ruth Lechuga y Martha Turoc en la investigación. “Ellas me invitaron a colaborar con el Instituto Indigenista haciendo investigación de campo, por aquella época se llevo a cavo un movimiento para revestir a la gente e invitar a los artesanos a seguir haciendo prendas y recopilar motivos antiguos”. En ese momento se dio cuenta que había algo más que quería incorporar a su estilo: los bordados.

La atracción que Lydia siente por estas comunidades se debe a “la parte simbólica de sus textiles, no hay nada que no tenga un sentido para ellos, y esto debe ser preservado y dado a conocer” explica.

Pero esto no solo se quedaría en simple admiración, por lo que ella se involucro a través de mujeres artesanas que conoció durante su etapa de investigación y por fundaciones y organizaciones que trabajan con la Ibero. “En mi nueva colección Texturas de una Hacienda Mexicana el publico vera muchas cosas de artesanos como deshilados del estado de México, rebozos de Morelos, rebozos de Michoacán, bordados de la zona de los altos de guerrero y encajes de bolillo hechos en Aguascalientes”.

Su trabajo con estas comunidades le ha dejado también grandes lecciones, “aprendes muchísimo de ellos y también apoyas la sustentabilidad en la medida en que estas mujeres pueden mantenerse en su lugar de origen. Con el trabajo que hacen se mantiene el campo, los animales y sus hijos, hay todo un ciclo productivo”. “cuando llego a recoger sus bordados se ponen felices, te das cuenta de que en realidad están contentas en su lugar, con lo que hacen solo faltan oportunidades. Ellas generan vida en su comunidad y esto me llena de muchísima satisfacción”.

Con los estándares de belleza convencionales ella como diseñadora también se preocupa por las tallas, sobre todo cuando se trata de chicas mexicanas. “Tratamos de hacer tallas reales, pero lo que más se vende en mi trabajo es lo que aparece en Mercedez Benz. Las modelos son excepcionales, de cuerpos muy delgados, pero nuestro tallaje realmente es mexicano, fruto de la investigación. En realidad te tienes que adaptar al mercado donde vayas a vender”.

A lo que también agrega “mi ropa es un referente a la cultura mexicana porque a mí me gusta enseñarle al mundo cosas positivas, hablar de tradiciones, el color, las texturas, lo alegres que somos y porque no desde el mismo México porque también es un mestizaje cultural abierto a influencias internacionales”.

Contario a lo que se pudiera pensar de ella nada se le ha dado fácil dentro de esta industria, pues para ella “la cuestión económica es lo más difícil al empezar una marca, realmente es mucha inversión durante un largo periodo, pues los prestamos del gobierno son sumamente complicados y tardados”.

Ella apoya las alianzas con grandes compañías y diseñadores para impulsar la cuestión financiera pero en su caso “se han interesado en ser socios de mi línea pero vienen con ideas muy diferentes a lo que yo quiero hacer. No está en la intención de la marca hacer grandes volúmenes ni producciones masivas, quiero ir al paso del artesano”, pues lo más importante para ella dice “es atender a un consumidor más exclusivo, que encuentre el valor de lo hecho a mano y valore la prenda.”

A lo largo de su carrera ha tratado de que su ropa no sea muy cara, pero manteniendo un precio justo para pagarle a los artesanos, a las costureras y la gente que trabaja con ella, por lo que dice “trato de que no sea una locura solo por ser de diseñadora, para que la gente se anime y no sienta que es un producto elitista”.

Al preguntarle por ser famosa solo ríe y dice “yo no me siento famosa para nada, tengo reconocimiento pero aun me falta mucho. No te creas a veces eso es contraproducente soy académica y mis logros son desfiles y ventas, y entre otros académicos parece muy banal y superficial”. Pero para lo que Lydia agrega “la moda tiene mucho estudio, análisis, investigación y conocimiento. Creo que es una de las industrias en donde intervienen muchos más especialistas y hay una generación de empleos importantísima”.

Con una empresa propia, la línea en expansión y una colección en puerta, aún académica y con el reconocimiento internacional se creería que Lydia está satisfecha con sus logros por lo que sorprendió  al decir “me faltan muchas cosas por hacer, para mi existe la motivación de seguir, la búsqueda de retos y el espíritu de aventura”, además “siempre habrá alguien nuevo con quien trabajar”.

Mujeres sin hijos: otra visión de la maternidad

No tener hijos, decisión de la mujer.No tener hijos, decisión de la mujer.Las mexicanas que eligen no ser madres desobedecen el mandato social que asocia ser mujer con ser madre y “define la maternidad como el núcleo natural y fundante de la identidad femenina”, señala la antropóloga Yanina Ávila en su artículo “Mujeres frente a los espejos de la maternidad: las que eligen no ser madres”.

Refiere que las mujeres que descartan la maternidad tienen diversas razones para ello: desde el simple deseo de no ser madres, hasta considerar que su situación personal o el contexto social es inadecuado para criar a sus hijas o hijos.

PANORAMA DEPRIMENTE

Sara, una joven de 30 años, considera: “no tengo eso que dicen que es natural, no siento la necesidad de ser mamá, y cuando analizó las condiciones en las que traería a un hijo al mundo, reafirmo mi decisión de no ser madre”.

La investigadora de la ENAH Yanina Ávila explica que algunas mujeres optan por no ser madres debido a que carecen de una pareja que demuestre apoyo real en las labores y cuidados familiares. Otras –añade– desisten de la maternidad “al percibir un panorama económico, social y mundial incierto y deprimente”.

“Para mí no hay marcha atrás, lo tengo claro desde hace unos años, incluso cuando mi pareja me llega a decir lo bonito que sería tener un hijo, le respondo que no está en mi proyecto de vida y que si ese es su deseo debe buscarse una mujer que piense distinto”, recalca Sara.

Pasante de Comunicación, Sara es becaria de El Colegio de México (Colmex). “Creo que mi camino sería otro si no hubiera conocido del derecho de las mujeres a elegir el tipo de persona que desean ser, eso me ha dado valor para enfrentar las críticas de mi entorno –aún en el profesional– para decir abiertamente que no quiero ser mamá”.

Egresada de la UNAM, Sara advierte que a pesar de la presión social “pienso que la maternidad no es esencial para sentirme realizada”.

CAMBIO “HISTÓRICO”

De acuerdo con el académico de El Colmex y especialista en salud reproductiva, Carlos Welti, en México alrededor de 8 por ciento de las mujeres no tiene hijas o hijos en toda su vida, mientras que el restante 92 por ciento son o han sido madres. Es decir, 9 de cada 10 mexicanas optan por procrear.

La Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid) 2009, indica que sólo 4 por ciento de las más de 30 millones de mujeres de 15 a 49 años de edad, dijo no aspirar a la maternidad. En contraste, la mayoría de las entrevistadas refirió que su ideal es tener dos hijos.

Quienes eligen no procrear “sin prestar atención a los mandatos o creencias externas forman parte del cambio histórico que se vive en sociedades contemporáneas” como en Italia, España, Alemania y Rusia, menciona Yanina Ávila.

Karen, de 29 años, forma parte de las mujeres con una visión alterna sobre la maternidad.

Afirma: “hasta ahora he decidido no ser madre porque mi situación económica no me lo permite, además no deseo de serlo, ni siquiera puedo estar mucho tiempo cerca de niñas y niños. Me parecen lindos, pero no me veo atendiendo a un ser humano, no me siento capaz ni económica, ni físicamente. Y ahora que tengo una pareja y una casa tampoco me ha surgido ese sentimiento”.

Karen explica que ha decidido no procrear porque “interferiría en mi trabajo, mi carrera, mi vida social y personal, invadiría todo mi mundo y para mí sería complicado”. Lamenta que persista la presión social para que las mujeres sean madres y el señalamiento para quienes no lo son.

“Mis papás me dicen que quieren conocer a sus nietos, que me apure a tenerlos. Y me siento mal por tener que darles explicaciones a ellos y a todo mi entorno que constantemente me cuestiona”, agrega.

CASTIGO SOCIAL

Yanina Ávila señala que si la maternidad fuera una vocación natural e instintiva, no harían falta los mecanismos de presión para “meter en cintura” a quienes no quieren ser madres.

Después de un año de estar unida, los padres de Karen “empiezan a entender que no está en mis planes, y ya han bajado la presión, pero socialmente percibo la descalificación; es como si no sirvieras”.

“Las mujeres sin hijos no tienen un nombre y un lugar propio, existen desde lo que no son o no tienen, son por tanto algo incompleto, ambiguo o raro. Se dice que una mujer que no quiere tener hijos es egoísta, inmadura, fría, que se está perdiendo del amor más grande de la vida”, detalla la antropóloga de la ENAH.

Para Isela, de 58 años, la presión social por no ser madre ha sido “muy lastimosa”. A ella le quitaron la matriz a los 30 años y desde ese momento comenzaron los comentarios hirientes, incluso de su familia.

“Pobrecita no tiene hijos, te vas a quedar sola, quién te va a ayudar cuando estés vieja y no puedas trabajar”, son algunos de los que recuerda.

“La gente me compadece y eso me deprime más; es un tema que siempre me ha lastimado, siento que no cumplí con mi función. Comienza a preocuparme eso que me dicen: quedarme sin nadie que vea por mí, aunque conozco mujeres que han tenido muchos hijos y de todas formas llegan solas a la vejez”, advierte.

 

 

Pulque del bueno, sólo con aguamiel

Emiliana Lucas Gómez, cumplirá 72 años el 20 de julio próximo, es la benjamina de 14 hijos. Con la calidez de una tía abuela y una gran sonrisa marcada por las tantas arrugas que curten su rostro, recibe a sus invitados; su casa al igual que las demás está hecha con tabiques de adobe y techo de teja, tiene flores de todos tamaños y colores, un rosal enorme de color rojo; hortensias azules, amarillas; geranios rojos, rosas. Es originaria del pueblo de San Martín Cachihuapan, en Villa del Carbón, al morir su padre, cuando ella tenía cinco años de edad, su madre, la Señora Elanida tuvo que mantener a los siete hijos que aún le quedaban en casa, logrando el cometido a través de la siembra de autoconsumo y la comercialización del pulque.

“Recuerdo que cuando era chamaca, pastoreaba borregas cerca del río, y ahí conocí al que fue mi esposo, él era raspador de magueyes y me maloreaba, me embaracé y un día llegó uno de mis hermanos y me dijo enojado ¡al que te hizo eso me lo citas!, y yo le dije ¿eso, cual eso?, si yo no tengo nada y como no, sí ya tenía una panzota, pero de guaje le hacía el mandado, no fuera siendo que me matara al viejo si todavía ni nos juntábamos, nos juntamos cuando yo tenía 14 años; ya estaba sola porque mis hermanos decidieron llevarse a mi jefa a vivir con ellos a México, así que la abuelita de mi esposo se volvió mi mamá, era buena pero ya muy viejita”.

Emilianita, como le dicen sus vecinos, tiene siete hijos vivos, actualmente con ella viven dos hijos varones, a los demás no los ve y aunque los extraña, considera que es correcto que se fueran, porque así vive más tranquila. Cuenta que su forma de vida sigue siendo la misma desde niña: agricultura de autoconsumo, además de la producción y comercialización del pulque, afirma que la mejor aguamiel es la que se da cuando inicia la temporada de lluvias, que es cuando la raíz del maguey se suaviza y se obtiene de un color amarillo intenso, muy dulce, que después de un proceso de fermentación natural será pulque.

Sirve pulque en un “cajetito”, que es una jícara de barro, mientras recuerda a su jefa, como ella le dice con cariño a su mamá, que murió hace cinco años, a la edad de 103 años, aunque no es la única familiar longeva, ya que su tía abuela falleció de 108 años, plática que cuando tenía siete u ocho años, su hermana Francisca, la llevaba a los carnavales, tenían que atravesar el cerro caminando cerca de tres horas y media para poder llegar al otro pueblo…

“Mi papá fue arriero y era rete enojón, se iba lejos a mercar la madera, y mi hermano Federico se hacía cargo de los animales de la casa; un día Federico cuando regresaba a casa, decidió montarse en el burro y no en el caballo que acostumbraba, y el canijo caballo pisó el bordo del voladero, cayó y se mató; mi hermano estaba muy asustado, cuando llegó, mi jefa le decía “entra a comer” y él le respondía “ahorita y ahorita”, le apuraba dejar los animales bien, los descargó, les dio de comer, tomó sus cosas y se fue de la casa, no fuera siendo que mi papá lo fuera a matar a golpes, ya no supimos de él”.

Emilianita dice que es católica, aunque señala que no siempre tiene tiempo de ir a misa, que tiene mucho qué hacer con sus animales, con sus plantas, con su pulque, y su plática es tan amena que el tiempo pasa inadvertido, sirve un segundo cajetito, mientras comenta que siembra maíz, fríjol, haba, avena, calabaza y chilacayote, lamentablemente las tierras son secas y se requiere de riego, le es molesto salir a vender porque no le compran y si lo hacen lo quieren muy barato ya que desconocen lo que es cuidar el campo, “este año que pasó, dice, las heladas llegaron antes, se perdió toda la cosecha, todo el trabajo en vano, tiempo y semillas”.

Con un suspiro profundo, recuerda que su esposo tenía unos barriles de barro de un metro de altas con sus orejas y su “jetita” (la boquilla) chiquita, se les hacía unos “yahuales” (base) con una hierba para que asentara la colita del barril y no se volteara; su esposo se dedicó al negocio del pulque durante 50 años. Sí obtenía ganancia, pero igual que con el campo, ahora ya no se valora.

Platica que pulque del bueno, se hace sólo con aguamiel. Explica el proceso de la siguiente forma: se limpia la jicarita del maguey, que es el centro, el corazón, se raspa alrededor, extrayéndose el aguamiel con el acocote o una taza, se vierte en el contenedor y con el mismo dulce del agua miel se fermenta; en la base del barril se va formando un asiento blanco, espeso, ¡el asiento es el que va trabajando y no otra cosa!, continúa diciendo, que sólo cuando ha engrosado lo suficiente se le quita una porción, nunca todo, de lo contrario el pulque se hace delgado. Emilianita afirma vehemente que esos pulques que tienen jitomate, avena o frutas no sirven, “bueno el blanco”.

Para finalizar, Emilianita nos refiere su particular punto de vista acerca de las mujeres: “hay veces que uno no le atina al casamiento, bien sale bueno el hombre o la mujer,a mi viejo le gustaba el trago y luego no me daba para calzar, decía que o me daba de comer o juntaba para sembrar y con eso me callaba. Yo digo que las mujeres deben disfrutar su vida, disfrutar el momento, porque luego todo se acaba, yo ahora no tengo quien me arrié ni lo quiero. Cuando voy a salir me echo mi traguito y me voy contenta”.

Emilianita ofrece gustosa un plato de chilacayote cocido con azúcar, dice que es buena compañía para el pulque, porque ambos son naturales, vende el litro de pulque a seis pesos, más barato que cualquier otra bebida alcohólica y sobre todo “más pegadora”, para despedir a sus invitados, Emilianita con su sonrisa cálida les dice: “pues échense otro traguito y ya nos vamos”.

 

Pastelería en Taiwán preserva la cultura en cada creación

 

Escondida entre los recovecos del área comercial de la calle Dihua, en una de las zonas más antiguas de la ciudad de Taipei, se encuentra una pastelería que fue establecida durante la época de la dinastía Ching (1683 a 1911).

La Pastelería Lee fue fundada en 1895 por Lee Teng-fei, un inmigrante de la provincia de Fujian, en China continental. Cuando el establecimiento abrió sus puertas, empezó a hacer negocio como una tienda de abarrotes, vendiendo principalmente tortas y pasteles en lo que se conoce ahora como el sector de Luzhou, en Nuevo Taipei. Al ir creciendo, la pastelería se trasladó 50 años después a la calle Dihua debido a la amplia disponibilidad de transporte desde dicha zona.

“Gracias a las técnicas aprendidas en Fujian, mis antepasados pudieron abrir esta pastelería para mantener a nuestra familia y ganarse la vida”, recordó Rita Lee, descendiente de quinta generación de Lee Teng-fei. “Ellos desarrollaron muchos productos de acuerdo a las necesidades del cliente e inventaron pasteles adecuados para su uso durante los festivales, tales como “hamburguesas” chinas (kuabao), pasteles en forma de tortuga, bizcochos al vapor y pudín de nabo”.

Al pedirle que nos describa algunas de las especialidades de este establecimiento, Lee señaló una caja de pasteles pinsi que estaba cerca. Esta variedad se inventó en la época cuando se inauguró la tienda. No obstante, el pastel pinsi ha sido uno de los favoritos de los clientes, tanto que hasta el día de hoy continúa siendo uno de los más vendidos.

“Su relleno está hecho de puré de frijoles mantequilla, que se derriten en la boca”, afirma Lee, explicando que las habichuelas se cuecen para deshacerse de las cáscaras primero, y luego se fríen en aceite vegetal y azúcar con el fin de crear una textura cremosa.

Citando un estudio realizado por un profesor de la Universidad Nacional de Taiwán, Lee aseveró que los frijoles son productos muy alimenticios y saludables, ya que son sumamente nutritivos, e inclusive pueden ayudar a prevenir el cáncer.

Según Lee, los orígenes del pastel pinsi se remontan a una leyenda de la dinastía Tang (618-907), cuando el erudito Hsueh Ping-kui luchó en una guerra a lo largo de las fronteras occidentales.

“El camino hacia el campo de batalla era muy largo”, cuenta Lee. “A falta de alimentos, los soldados recogieron granos que crecían a lo largo del camino, los molieron y los convirtieron en pasteles para paliar el hambre. Cuando terminó la guerra, los soldados continuaron manufacturando este pastel con el propósito de conmemorar a sus compañeros caídos y lo llamaron ‘pinsi’, que significa ‘pacificar el frente occidental’”.

Otro de los productos más populares que se venden en esta pastelería es el pastel pinan, también conocido como torta de tortuga, debido a su forma. Según Lee, las tortugas son un símbolo de buen augurio en la cultura tradicional china, ya que representan buena suerte, una larga vida, paz y tranquilidad. Como existe la creencia de que las tortas sirven para ahuyentar a los malos espíritus, las mismas se utilizan todo el año durante las fiestas religiosas que rinden culto a los dioses y a los antepasados.

Sin embargo, los tradicionales pasteles pinan son hechos a base de harina, que fácilmente se llena de moho, incluso cuando se refrigera. “Por esta razón es que en lugar de harina, utilizamos el maní y la malta para hacer nuestros pasteles de tortugas, ya que estos ingredientes ayudan a mantenerlos frescos por más tiempo”, reveló Lee.

“Los pasteles pinan son muy importantes dentro de la sociedad taiwanesa”, agregó Lee. “Cómo conservar y transmitir la cultura tradicional es algo en lo que siempre estoy pensando”, aseguró Lee.

Como gerente de ventas de la Pastelería Lee, la filosofía de Lee del compromiso por la conservación de la cultura tradicional se demuestra plenamente en cada aspecto de sus productos, desde el alimento en sí hasta la envoltura.La Pastelería Lee modificó la receta usual de las tortas de tortuga para mejorar su calidad.La Pastelería Lee modificó la receta usual de las tortas de tortuga para mejorar su calidad.

Lee mencionó a los pasteles de frijol mung como uno de los mejores ejemplos de dicha filosofía. Hechos de arroz, mantienen su frescura por largo tiempo. Como resultado, en el pasado, las personas llevaban dichos pasteles cuando iban de viaje. Por ejemplo, muchos académicos los cargaban cuando iban de camino a Pekín a tomar los exámenes imperiales. En un esfuerzo por preservar este contexto histórico, los pasteles de frijoles mung que se venden en la pastelería se empacan en cajas pequeñas, con folletos que describen la historia de este bocadillo. Los folletos contienen expresiones idiomáticas chinas relacionadas con los ascensos y el éxito en la vida. Por ejemplo, uno contiene la frase “para subir más y más alto, paso a paso”. Esta expresión en mandarín resulta un juego de palabras ya que “gao”, la palabra que describe pastel o torta, es homónima con la palabra “alto”.

Otros artículos en la pastelería también están llenos de significado. La caja de regalo del pastel de novia, por ejemplo, contiene una obra de corte de papel realizada en franela, que a menudo aparecía en las mesas de los banquetes de bodas al aire libre en los viejos tiempos, recuerda Lee.

Dentro de la caja hay también un soporte para palillos con un par de palillos, una bolsa con caramelos, una pequeña vaporera de bambú con pasteles de frijoles mung, y otros dulces como las tortas de arroz inflado y pasteles pinan.

Cada uno de estos elementos, explica Lee, acarrea como significado adjunto un juego de palabras de algún tipo.

“De esta forma, el soporte para palillos se entiende como un homónimo de ‘cásense rápido’. En cuanto a la bolsa, en el pasado, las familias preparan bolsas con piezas de oro y jade en el interior, y daban estas bolsas a sus hijas durante su boda. En cuanto a la vaporera, se refiere al proverbio chino que dice que ‘la prosperidad se eleva hacia los cielos como el vapor’”.Los tradicionales pasteles pinsi combinan un sabor legendario con una rica tradición cultural.Los tradicionales pasteles pinsi combinan un sabor legendario con una rica tradición cultural.

Por otro lado, las tortas de arroz inflado están asociadas con el matrimonio de las jovencitas, porque hay un proverbio popular taiwanés que dice que una dama se casará con un hombre bueno si ella tiene un pastel de arroz inflado.

Así, la caja de regalo del pastel de novia, representa también un microcosmos de la cultura taiwanesa, especialmente en lo que se refiere al matrimonio, explicó Lee.

La pastelería invierte mucha imaginación y discusiones en el diseño de los productos y sus respectivos empaques, asegura Lee, quien agrega que algunos artículos se someten a un año entero de desarrollo del producto antes de que se les permita estar a la venta en los estantes.

“Esperamos dar a nuestros pasteles y tortas un significado y valor, no sólo vendiendo el producto en sí, sino también la cultura. El objetivo es utilizar los productos para transmitir la cultura taiwanesa, que de otra forma podría haber sido olvidada con el paso del tiempo”, declaró Lee.

Mientras que muchos de sus competidores han quebrado, la Pastelería Lee ha sobrevivido a dos guerras mundiales, la era colonial japonesa, la competencia de los pasteles occidentales durante la década de los ochenta, y más recientemente, la crisis financiera de 2008.

“Tenemos suerte de haber sobrevivido a los tiempos difíciles”, señaló Lee, haciendo hincapié en que la clave del éxito de la pastelería radica en continuar siendo consistentes en la rigurosa elaboración de finos productos de alta calidad engalanados con ricos elementos de la cultura taiwanesa y en aferrarse a la creencia de que los productos buenos sólo pueden hacerse poco a poco y con paciencia.

“Esta filosofía de trabajo es el secreto que persuade a los clientes para que regresen a nuestra tienda una y otra vez”, afirmó Lee.

Al decir estas palabras, un cliente entró a la pastelería y, como si fuera una respuesta, hizo un pedido para varias cajas de pasteles pinsi. (Con información de la OECTM)

Rita Lee, propietaria de quinta generación de la Pastelería Lee, muestra una bandeja de pasteles de frijoles mung.Rita Lee, propietaria de quinta generación de la Pastelería Lee, muestra una bandeja de pasteles de frijoles mung.

 

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