PERIODISMO EN TIEMPOS DE AMENAZA, CENSURA Y VIOLENCIA
Cómo hacer periodismo en los cambiantes tiempos del narcotráfico es un interrogante que no se resolverá con un solo seminario, especialmente cuando la violencia está evolucionando y enfrentando a la prensa cada día ante nuevos desafíos en distintas esferas. Sin embargo, fue una experiencia muy útil, pues los participantes no sólo discutieron los aspectos más teóricos sobre violencia y drogas, a cargo de los diferentes panelistas, sino que en muchos casos tuvieron la oportunidad de conocer a colegas de ambos lados de la frontera en la misma situación. Los problemas para estadounidenses y mexicanos no son iguales, eso quedó claro.
Salió a relucir que cada sector enfrenta sus propias batallas. Unos, los del norte del río Bravo, pugnan por encontrar un espacio para las notas fronterizas en sus medios, mientras que los periodistas del sur dan una lucha diaria por sobrevivir a la violencia y sus efectos físicos y sicológicos.
El narcotráfico está cambiando y con él sus propias dinámicas. En tiempos pasados, la violencia estaba limitada a ciertas plazas o territorios, especialmente de producción y de trasiego de la droga, y la ejercían ciertas familias que todo el mundo identificaba. Ahora hay nuevos grupos, el sicariato se ha profesionalizado y la violencia, de ser un subproducto del tráfico de drogas, se convirtió en una estrategia para ganar control y acceso a nuevos negocios, tales como la piratería, el secuestro y las extorsiones. Y es precisamente en este mundo, como dijo uno de los participantes en el seminario, en el que les toca hacer periodismo: en medio de amenazas, censura y violencia.
Si hubiera que mencionar una conclusión del foro sería la de la toma de conciencia de los participantes acerca de los diversos desafíos que enfrentan al tratar de informar y cómo ello constriñe, a la vez que abre, nuevas oportunidades al periodismo. Asimismo, habría que subrayar la necesidad de que lo que pasa en la frontera se sepa en el mundo sin censuras de ningún tipo, mientras se va profundizando en la historia global del narcotráfico, que no se detiene allí, sino que continúa en otras redes y otras manos en Estados Unidos, de las que hasta el momento poco se sabe.
En ese sentido, se hizo hincapié en no olvidar que la colaboración entre colegas, entre mexicanos de medios de los estados y de prensa nacional, así como de la prensa extranjera, es fundamental para romper el cerco informativo, como ya lo demostró el Dallas Morning News con su historia sobre el apagón informativo en Tamaulipas en marzo del 2010.
Un signo de buena voluntad y cooperación que va en el camino señalado previamente es que los periodistas participantes convinieron en seguir en contacto, para lo cual el Centro Knight habilitó un ?listserv? (lista de discusión por correo electrónico) que los mantiene comunicados entre ellos.
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