En este momento...
|
|---|
Sí el Arzobispo de Durango, Héctor González Martínez, sabe en realidad donde está y que hace el líder del cártel de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán, porque como él dice que tiene una línea de información, debemos suponer que la Iglesia sabe más del narco que las propias autoridades. Y la Iglesia católica ha aceptado recibir dinero para la obra que proviene de los carteles de la droga.
Más bien parecería una desfachatez de los curas -desde el sacerdote de pueblo, hasta el arzobispo más encumbrado-, aceptar dinero sabiendo cual es su procedencia, dinero que está manchado con la sangre de miles y miles de mexicanos que han perdido la vida en la lucha del narco por el poder.
Como también es una desfachatez que el líder de los Zetas, haya mandado colocar una placa en una iglesia que mandó construir en la comunidad de Tezóntle, hidalgo, localidad cercana a la Ciudad de Pachuca: Donada por Heriberto Lazcano Lazcano, Señor, escucha mi oración, oye mi plegaria, por tu lealtad respóndeme, por tu justicia... Salmo 143.
Lo cierto es que sacerdotes y jerarcas de la iglesia católica se han convertido en protectores del narco, al que en muchos casos protegen por el secreto de confesión y en otros porque existe un interés económico. La narcolimosna que beneficia comunidades y bolsillos ecleseásticos, quizá a cambio de una narcopenitencia.
El caso del Chapo o de Heriberto Lazcano Lazcano, mejor conocido como El Lazca no son aislados. Hay antecedentes que vienen desde los tiempos de Caro Quintero o del Señor de los Cielos que dejan entrever lo delgado de la línea entre la Justicia Divina y la regida por nuestras leyes.
El Arzobispo duranguense, González Martínez solo representa una muestra de cómo se maneja la jerarquía católica en México. Juan Sandoval el Arzobispo de Guadalajara, es otro personaje imbuido de poder y a quien se vincula con narcos. De ello existen expedientes en la PGR, que vienen de los tiempos de Carpizo.
Quizá olvidamos con facilidad, pero en 1993, el nuncio católico Girolamo Prigione acogió en la Nunciatura Apostólica de la Ciudad de México a los hermanos Arellano Félix, Ramón y Benjamín, a quienes recibió por mediación del sacerdote Gerardo Montaño. En ese entonces, la pregunta: ¿por qué protege la iglesia a delincuentes?
17 años después la pregunta es la misma...
La Barra de Géneros y la Sección de Turismo se actualizan con información de alumnos de la Lenciatura de Comunicación de la Universidad La Salle; Universidad Iberoamericana y de la Licenciatura en Comunicación y del Diplomado de Periodismo Escrito Especializado en Promoción Turística. Campus FES. Acatlán, UNAM.
Visitas a esta página : 1725181
Tenemos 777 lectores y Usuarios registrados en línea
Francisco J. Siller CEO y Editor Verónica Arredondo Directora Editorial |
Rocío Castellanos Directora General Monica Soto Directora de Información |
Martha Aceves Directora de Enlaces Institucionales |
|
