Hace unos días, mientras miraba las noticias, apareció un video en el que cuatro adolescentes torturaban sin piedad a un perrito callejero. Mi indignación y tristeza no se hicieron esperar, pues para mí, y supongo que para otras miles de personas, las mascotas son más que una compañía, son amigos y sobre todo, son seres vivos que sienten, que aman, que sufren.
Esos monstruos, jóvenes de 16 años del estado de Nayarit, lo jalaban de la cola y lo azotaban contra la pared y el piso, como si se tratara de un juguete que saciaría su sed de sangre. Disfrutaban tanto golpearlo, mientras dos perros de ataque se encargaban de aumentar el sufrimiento del can. Sus chillidos eran desgarradores y pese al dolor que sintió, hizo algunos intentos de escapar, aunque ninguno tuvo éxito.
Los asesinos subieron el video a internet, quizá pensando que nadie se indignaría por la detestable acción realizada. Confesaron que la muerte de "Callejerito" fue perpetrada hace un año, y argumentaron que "están chavos" y que como el perro quiso morder a uno de ellos, "fue por los demás para meter al perro a un costal y llevarlo a la casa donde murió".
El gobierno no ha respondido como se esperaba, pues sólo les impuso una multa de 381.29 pesos, tres meses de servicio comunitario y la expulsión definitiva del colegio donde estudiaban. Sin embargo, Marco Antonio Bernal, Ángel Marín, Herbert Flores y José Manuel Salmerón, los responsables de este hecho tan atroz, solo pagaran ese precio y olvidarán el asunto.
¿Cuánto vale la vida de un animal? Es la pregunta que se han hecho miles de personas y algunos grupos en pro de los derechos de los animales. Creo que la pregunta que el gobierno debería hacerse es: ¿Hace falta endurecer las leyes para proteger a los animales?
Según la propia Ley de Protección a la Fauna del estado de Nayarit, se deben ejecutar acciones encaminadas al trato digno y respetuoso de los ejemplares de la fauna, cualquiera que sea su tipo, a fin de evitar o disminuir la tensión, sufrimiento, traumatismo o dolor que pudiera ocasionarles el aprovechamiento, posesión, traslado, exhibición, cuarentena, entrenamiento, comercialización, experimentación o sacrificio.
Lo lamentable del asunto es que las sanciones sean tan pequeñas, pues en el caso callejerito, el artículo 34 de la misma ley señala que el delito que se cometió fue el de maltrato físico hacia una especie, por lo que la multa que amerita es de 7 a 15 días de salario mínimo vigente y hasta 36 horas de arresto administrativo.
¿Este castigo será suficiente para que estos adolescentes, y otras personas que atentan contra la vida animal entiendan que no deben hacerlo? Creo que no lo es, y por ello, seguiremos viendo muertes de animales en Internet, en la televisión o en cualquier otro lugar.
Lo acontecido con "callejerito" no es un caso aislado, pues en el Distrito Federal, por ejemplo, el vocero local del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Samuel Rodríguez Torres, aseguró hace algunos días que en el primer semestre de 2009 los casos de maltrato animal aumentaron 60 por ciento.
Por ello han propuesto que se deben establecer sanciones que van de seis meses a cuatro años de prisión y una multa de 100 a 500 días de salario mínimo a quien dañe a los animales. Si se provoca su muerte incrementarían de dos a seis años de prisión y multa de 300 a mil días de salario mínimo.
En Tamaulipas, el jefe del departamento de Salud Animal de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Rigoberto Hinojosa, señaló que las mascotas, también quedaron protegidas en la Ley Federal de Sanidad Animal, y quienes sean sorprendidos maltratándolas serán sancionados económicamente e incluso con cárcel, dependiendo del daño físico que presenten.
El destino que sufren los animales destinados al consumo humano también se regula en esta ley, por lo que se señala que todos los rastros y centros de matanza de ganado deberán aplicar técnicas modernas para el sacrificio, de modo que estos animales sufran lo menos posible. Esta medida no sólo garantiza que se salvaguarden los derechos de los animales, sino que también que los productos que consumimos sean de calidad y no estén contaminados.
Con lo anterior podemos demostrar que el cuidar la integridad física de los animales no sólo los beneficia a ellos, sino que los seres humanos también obtenemos algo provechoso. Un animal nos da compañía y cariño desinteresado o nos puede servir para alimentarnos con su carne, productos derivados de la leche o huevos, por lo que debemos cuidarlos y protegerlos o podríamos perder todos esos privilegios que nos dan.
Ejemplos de maltrato y crueldad hay muchos, pero lo único que demuestran es que se deben aplicar leyes más rígidas en todo el país, que obliguen a las personas a tratar a cualquier especie con respeto, el mismo con el que tratamos a las personas podemos dárselo a ellos, quienes aunque no pueden hablarnos para expresar su sentir, merecen una vida digna.
Estas leyes no pueden quedarse sólo en el papel, deben aplicarse y respetarse por todos, desde quienes tienen una mascota en casa hasta quienes se dedican a la distribución de carne para consumo. Y si alguien viola estas normas, deben aplicársele castigos ejemplares.
La voz de quienes vemos a un animal como un amigo y una compañía ha comenzado a escucharse. En Nayarit y Guadalajara se han realizado marchas en contra del abuso contra las especies, y se está planeando que el próximo 22 de mayo se realicen marchas en todo el país, para exigir un trato digno para sus fieles mascotas y otros animales que también tienen derecho a vivir de la mejor manera posible.
No se trata de tomar justicia por su propia mano, como han querido hacerlo con los cuatro jóvenes de Nayarit al ofrecer dinero a quien se atreva a golpearlos e incluso matarlos. Lo que debe hacerse es exigir a las autoridades la regulación de las leyes, que deben aplicarse al pie de la letra en todos los estados.
Por ahora, no queda más que todos aquellos que nos indignamos por casos como el de "Callejerito" o cualquier otro animal que hayamos querido, o que seamos testigos del sufrimiento que padece, denunciemos los delitos, protestemos y exijamos castigos más severos contra quienes nos arrebatan su compañía.
La Barra de Géneros y la Sección de Turismo se actualizan con información de alumnos de la Lenciatura de Comunicación de la Universidad La Salle; Universidad Iberoamericana y de la Licenciatura en Comunicación y del Diplomado de Periodismo Escrito Especializado en Promoción Turística. Campus FES. Acatlán, UNAM.
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