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Once años al servicio de la verdad

Martes, 22 de mayo de 2012 | Año XI | Número: 4193
Directora General: Rocío Castellanos Rodríguez

¿Era un rey de chocolate?… (Carlos V)

Carlos V.Carlos V.Cuando era niña, "Carlos V" era un chocolate que me compraba mi abuelita cada vez que la acompañaba a la zapatería. No fue sino hasta muchos años después que me enteré de que aquel personaje sentado en las envolturas y con una corona, era nada más y nada menos que el rey de España que auspició la Conquista de México.

¿Un shock? Pues en cierta parte sí, pero lo más bizarro fue enterarme de que la empresa que los producía era una fábrica de golosinas llamada "La Azteca". O sea... qué idea poner al personaje cuyo poderío terminó con la inspiración del nombre de la compañía, como símbolo de uno de sus productos principales.

Carlos V fue nieto de los Reyes Católicos Fernando e Isabel, e hijo de Juana "la loca" y Felipe "el hermoso", heredando los reinos de Castilla, Aragón y Navarra por parte de su madre (además de las tierras a las que había llegado Colón); y los Países Bajos, Bélgica, Austria, Sicilia, Nápoles y Borgoña por parte de su padre.

Educado en Flandes, Carlos no sabía hablar español cuando se le nombró rey. De hecho, su abuelo Fernando quería nombrar heredero a su segundo nieto, que había crecido junto a él y era su tocayo, pero Carlos era el mayor, y ni modo, a él le tocaba.

Cuando llegó el heredero, sus súbditos hicieron grandes bailes y fiestas, diciendo: "Baílenle al flamenco" (porque había nacido en Flandes), y por eso el flamenco se quedó en España. Asimismo, cuando en América, los soldados de Hernán Cortés conocieron el chocolate, se lo enviaron al rey. A éste le encantó e hizo traer grandes cantidades, difundiéndolo también en España.

Decían que en su reino nunca se ponía el sol, y era cierto, porque cuando en Europa anochecía, en América era de día y viceversa. A pesar de que su herencia familiar de territorios fue muy grande, en una ocasión le dijo Hernán Cortés: "Yo te he dado mucho mucho más de lo que te han dado tus padres".

Con todo ese poderío, a Carlos V del Imperio Romano Germánico (legado de los Habsburgo) y I de España (legado de los Reyes Católicos) le dio por querer jugar al Risk, es decir, por soñar con "conquistar al mundo", haciendo un imperio mundial. Pero cómo bien dice el dicho: "el que mucho abarca, poco aprieta" y comenzó a tener problemas en sus demasiados reinos precisamente por eso, ¡eran demasiados!

Con el tiempo se convenció de que era más sano delegar en alguien todo ese poder y quién mejor que su hermano menor, Fernando (el que se llamaba igual que su abuelo), a quien le legó en vida la herencia paterna, quedándose él con la materna. Irónicamente, Fernando, que se había educado en España, se fue a reinar a Austria, como sede de su poder
(por cierto, su hijo heredó el penacho de Moctezuma y por eso éste fue a parar a Viena); mientras que Carlos, educado en otro sitio, daba inicio a la dinastía de los Habsburgo españoles en la península.

Existe una leyenda supersticiosa que dice que una dinastía se termina con alguien que se llame igual que el primero (San Malaquías, por ejemplo, predice que el último Papa se llamará Pedro porque el primero fue el apóstol San Pedro)... ¡y así fue en este caso! Después de varios matrimonios que realizaban los descendientes de Carlos entre sí, para que el poder siguiera en la familia, nació Carlos II, enfermizo y estéril, a quien le llamaron por eso "el hechizado", terminando el reinado de los Habsburgos españoles por falta de herederos, y cediendo el trono a su sobrino francés, Philippe de Bourbon, cuyo nombre se castellanizó como Felipe de Borbón (Felipe V de España).

Así comenzó la dinastía de los Borbones y después de muchos años, no pudo haber tampoco otro Carlos V que dominara América, pues se quedaron en Carlos IV (el que fue representado en la estatua mejor conocida como "El Caballito" que se encuentra en la plaza Manuel Tolsá) cuyo hijo, Fernando VII fue el rey bajo el cual la Nueva España reclamó su independencia.

¡Tanta historia en un chocolate! Pero ahora, Nestlé ha comprado la marca, y ha puesto a un nuevo Carlos V en la portada, que no tiene nada que ver con el histórico, ya que a éste lo consideraban una imagen aburrida para los niños. Ahora se trata de un soberano de un reino ficticio que ha sido secuestrado por "los malos" y al cual tienen que salvar "los buenos" por medio de héroes "mitológicos" (paréntesis aparte, también se han llevado el chocolate Abuelita -con todo y Sara García- que antes producía Azteca).

Es decir que cuando la marca era mexicana ponía a un europeo en la portada, y ahora que es europea, lo desaparece, qué cosas... Pero además ya no sabe igual, lo hicieron tan dulce que empalaga.

 

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La Barra de Géneros y la Sección de Turismo se actualizan con información de alumnos de la Lenciatura de Comunicación de la Universidad La Salle; Universidad Iberoamericana y de la Licenciatura en Comunicación y del Diplomado de Periodismo Escrito Especializado en Promoción Turística. Campus FES. Acatlán, UNAM. 

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