En este momento...
Tenemos 1221 lectores y 2 editores en línea
Visitas a esta página : 1719244

Mexico United_States_of_America France Brazil Germany


Once años al servicio de la verdad

Lunes, 21 de mayo de 2012 | Año XI | Número: 4192
Directora General: Rocío Castellanos Rodríguez

El viaje del pecado

Son las dos tarde, estamos llegando a la tierra de la naranja: Álamo, Veracruz, pueblo que está como a una hora de Papantla y como a unos 40 min de Poza Rica. Llevamos cuatro horas sin estirar las piernas, pero al fin nos bajamos del coche y podemos respirar una esencia a olor a mango, que viene de los mangos maduros que aún cuelgan del árbol que está enfrente de casa de mi tatarabuela.

Álamo es un pueblo que se dedica a la producción de naranja, todos sus campos son naranjales muy extensos y verdes y por las noches las luciérnagas alumbran estos campos, haciendo que la obscuridad no opaque su belleza.

Sin embargo la belleza de este lugar no opaca la exquisita comida. La gran diversidad culinaria de Álamo hace que un visitante disfrute de un pecado y suba unos cuantos kilos.

Para empezar la comelona del viaje del pecado hay que ir a la calle principal, donde se encuentran las panaderías. Pero no creas que vas a encontrar el pan clásico que venden en la ciudad, aquí encontrarás pan hecho de recetas de la comida huasteca, como las ricas chancacudas: galletas hechas con harina y endulzadas con piloncillo; su sabor es suave y muy dulce, estas galletas no empalagan y las chispas de piloncillo hacen único su sabor.

Los espinazos son otra variedad de galletas, tienen la forma de una columna vertebral y son espolvoreadas de azúcar mascabada. La gente del pueblo te las recomienda comer con un rico café de grano; la combinación es perfecta, el sabor azucarado de los espinazos con el contraste del café ligeramente más tostado, hace que su mezcla sea indispensable para disfrutarse.

Otros panes que te llevan al pecado, son unas semitas que están rellenas de un suave queso con nuez, este es un pan pequeño; realmente si pecas es porque repites, pero cómo no repetir si su sabor te deja con las ganas de volver a examinar otra vez su textura, su interior.

Podríamos hablar sólo de panes, pero mejor vamos a recordar los raspados, éstos los puedes encontrar enfrente de La plaza de las tortugas, donde hay una fuente, y en su interior hay muchas tortugas grandes, como de treinta centímetros de diámetro. Enfrente de esta plaza se preparan los raspados de pulpa natural, leche, lechera y hielo, aunque suenen ordinario no lo son, su sabor es único... Sentir la pulpa natural del tamarindo, sus huesitos y la rica combinación de leche evaporada, hacen que la acidez del tamarindo sea más tenue y su sabor aún más suave.

Todos los domingos en las mañanas se pone el mercado, ahí se hace el famoso tamal Pique y el Zacawilp, el primero es un tamal dulce, hecho de piloncillo y te lo venden por porción, porque realmente es un tamal que mide un metro de largo y como 15 centímetros de ancho, igual que el Zacawilp, pero este es de un sabor picoso y de una textura muy suave.

Otra variante de tamales son los Pulacles, que hacen en las casas los días de los muertos. Son pequeñitos tamalitos envueltos en hoja santa, rellenos de calabaza dulce con camarón y aceitunas; el sabor es suave, cremoso porque la calabaza fue cocida y el camarón molido. También hay de frijol y de picadillo, hay quienes le ponen la famosa lonja; que es cebo de cerdo y que garantiza la conquista culinaria de la gente altamente carnívora.

Los vocolitos que están hechos de masa de maíz y manteca se acostumbran comer abriéndolos y rellenándolos de queso fresco, huevo y una rica salsa roja. Fácil en una sola sentada te podrías comer al menos unas cinco vocolitos, porque son de un tamaño pequeño, aproximadamente de cinco centímetros de diámetro, así que de dos mordidas te acabas uno.

Ya llevamos unos dos kilos de más, y aún no se nos va el apetito, falta comer los ricos moletos, hechos de plátano macho de castilla, que es una variedad más dulce y más pequeña que el plátano macho. El plátano se madura y se cuece, después se hace una plasta y se rellena de frijol y a veces, de queso fresco; es un sabor dulce y muy cremoso, cuando se sirve se le pone crema y salsita.

Para finalizar un solo día, rematamos con el postre. Si se planea pecar, hay que pecar el doble, dicen los pecadores que no les apena comer. Prueba los ricos plátanos machos que hacen completos, es realmente un manjar, no se necesita ponerle ni crema, ni ningún endulzante porque son tan dulces que te empalagarían rápidamente.
Provecho, ahora sí, después de tanto pecado, hay que regresar a casa, y ponernos a dieta, porque ese sólo fue un día de pecar.

¿Te agrada Infórmate?

Agradecemos tu generoso apoyo

Otros temas de interés

Recibe nuestra síntesis informativa
Servicio de Lunes a Viernes


Infórmate, es un desarrollo de I-Enlaces ®Algunos Derechos Reservados

La Barra de Géneros y la Sección de Turismo se actualizan con información de alumnos de la Lenciatura de Comunicación de la Universidad La Salle; Universidad Iberoamericana y de la Licenciatura en Comunicación y del Diplomado de Periodismo Escrito Especializado en Promoción Turística. Campus FES. Acatlán, UNAM. 

Visitas a esta página : 1719244
Tenemos 1221 lectores y Usuarios registrados en línea



Directorio

Francisco J. Siller CEO y Editor

Verónica Arredondo Directora Editorial

Rocío Castellanos Directora General

Monica Soto Directora de Información

Martha Aceves Directora de Enlaces Institucionales